lunes, septiembre 26, 2005

Esperando la primavera......


Los estados de ánimo son comos las estaciones del año......aveces hay años más lluviosos, más frios que otros y...pareciera que nunca fueran a terminar......pero terminan, como todas las cosas en la vida. Y comienza una nueva estación. La primavera... a veces tarda, pero siempre llega a nuestras vidas.
Nunca pierdas la oportunidad de soñar, de creer en ti , en que un día......el árbol seco florecera, que el sol aparecerá.....porque es el ciclo de la vida......de la naturaleza. Apesar de que el ritmo de esta no siempre coincide con los nuestros, con lo que nosotros queremos.

viernes, septiembre 16, 2005

Pobre Mariposa


Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a su casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo. Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por abrirlo más grande y poder salir. El hombre vió que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento. Pareció que se había atascado . Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del agujero para hacerlo más grande y ahí fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo. Sin embargo ,al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas muy pequeñas y dobladas . El hombre continuó observando, pues esperaba que al instante las alas se desdoblaran y crecieran lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba . Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y con sus alas dobladas, ...nunca pudo llegar a volar...
Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendía, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba los fluídos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas , para que estuviesen grandes y fuertes y así pudiese volar....la libertad y el volar solamente podían llegar después de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha también le fue privada su salud.
Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida.
Así los cuadros depresivos, que privan a un número importante de personas de poder mirar la luz y de poder desenvolverse de manera "normal" en el escenario de la vida, de esta misma forma la lucha que todo paciente realiza en compañía de sus terapéutas y médicos tratantes puede salir mucho más fortalecido para poder disfrutar y desenvolverse en los roles que les ha asignado esta vida. Muchas veces parece que todo perdiera sentido y dan ganas de darse por vencido...pero es justamente la perseverancia la que enrriquece y hace de la persona un ser más grande más realizado.

jueves, septiembre 15, 2005

Si yo pudiera morder la tierra toda...

...y sentir el sabor seria más feliz por un momento
Pero no siempre quiero ser feliz
es necesario de vez en cuando ser infeliz para poder ser natural
no todo es días de sol
y la lluvia cuando falta mucho se pide.
Por eso tomo la la infelicidad con la felicidad
Naturalmente como quien no se extraña con que existan montañas y planicies
y que haya rocas y hierbas.
Lo que es necesario es ser natural y calmado en la felicidad o la infelicidad.
Sentir como quien mira.Pensar como quien anda y
cuando se ha de morir, recordar que el día siempre muere y
que el poniente es bello y es bella la noche que queda.

martes, septiembre 13, 2005

Esperando la Primavera.......

Este sitio ha sido creado con el fin de poder compartir con todas aquellas personas que ingresen a esta página, una selección de poesías y extractos de textos, que a lo largo de mi carrera clínica en el área de los trastornos del ánimo han sido especialmente útiles y en muchos casos muy representativo de lo que vivencian las personas durante un episodio depresivo.
Los invito a todos a dejar sus comentarios, sus poesías, cuentos o simplemente párrafos que ustedes deseen compartir.
El titulo de la página "Esperando la Primavera" ha sido elegido a propósito de la graficación que hacen muchos pacientes de sus estados de ánimo con el Invierno.

domingo, septiembre 11, 2005

La vida es sueño....

Cuentan de un sabio que un día tan pobre y mísero estaba, que sólo se sustentaba de unas hierbas que cogía.¿Habrá otro, entre sí decía, más pobre y triste que yo?; y cuando el rostro volvió halló la respuesta, viendo que otro sabio iba cogiendo las hierbas que él arrojó.
Quejoso de mi fortuna yo en este mundo vivía, y cuando entre mí decía: ¿habrá otra persona alguna de suerte más importuna?Piadoso me has respondido. Pues, volviendo a mi sentido, hallo que las penas mías, para hacerlas tú alegrías, las hubieras recogido.

Soneto para Reflexionar

Si para recobrar lo recobrado,
debí perder primero lo perdido.
Si para conseguir lo conseguido,
tuve que soportar lo soportado.

Si para estar ahora enamorado,
fue menester haber estado herido.
Tengo por bien sufrido lo sufrido,
Tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado,
si no después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido,
que lo que el árbol tiene de florido,
vive de lo que tiene sepultado.



Anónimo

"El Latido de la Muerte"

Extracto de el “Libro Tibetano de la Vida
Y de la Muerte” Sogyal Rimpoché


“No habría ninguna posibilidad de llegar a conocer la muerte si sólo ocurriera una vez. Pero, por fortuna, la vida no es sino una continua danza de nacimiento y muerte, una danza de cambio. Cada vez que oigo el murmullo del arrollo de montaña, o las olas que rompen en la orilla, o el palpitar de mi propio corazón, oigo el sonido de la impermanencia. Estos cambios, estas pequeñas muertes, son nuestros lazos vivientes con la muerte. Son el pulso de la muerte, el latido de la muerte que nos insita a soltar todas las cosas a las que nos aferramos.
Así pues, trabajemos en estos cambios ahora, durante la vida: esta es la auténtica manera de prepararse para la muerte. La vida puede estar llena de dolor, sufrimientos y dificultades, pero todas estas cosas son oportunidades que se nos presentan para ayudarnos a avanzar hacia una aceptación emocional de la muerte. Sólo cuando creemos que las cosas son permanentes nos negamos la posibilidad de aprender del cambio.
Si nos negamos esta posibilidad, nos cerramos y nos volvemos codiciosos. La codicia, el aferramiento, es la fuente de todos nuestros problemas. Puesto que, para nosotros, la impermanencia equivale a angustia, nos aferramos desesperadamente a las cosas, aún cuando todas las cosas cambian. Nos aterroriza desprendernos de ellas; de hecho nos aterroriza vivir, ya que aprender a vivir es aprender a desprenderse. Y esta es la tragedia y la ironía de nuestra lucha por retener: no sólo es imposible, sino que nos provoca el mismo dolor que intentamos evitar.
La intención que nos mueve a aferrarnos no tiene porque ser dolorosa en sí; el deseo de ser feliz no tiene nada de malo, pero aquello a lo que nos asimos es inasible por naturaleza.
Tomar en serio la impermanencia es liberarse poco a poco de la mentalidad de aferramiento, de nuestra errónea y destructiva imagen de la permanencia, de la falsa pasión por la seguridad sobre la que construimos todo. Poco a poco nos vamos dando cuenta de que todos los dolores que hemos conocido por asir lo inasible eran, en el sentido más profundo, innecesarios. Aceptar esto, también puede resultar doloroso al principio, porque parece muy ajeno. Pero a medida que reflexionamos, y seguimos reflexionando, nuestro corazón y nuestra mente experimentan una transformación gradual. Desprenderse empieza a parecer más natural, y se vuelve cada vez más fácil. Quizá necesitemos mucho tiempo para llegar a captar toda la envergadura de nuestra necedad, pero, cuanto más reflexionemos, más desarrollaremos una actitud de desprendimiento; es entonces cuando se produce un cambio en nuestra manera de verlo todo.
Contemplar la impermanencia no es suficiente por sí solo: es necesario trabajar con ella durante la vida. Tal como los estudios de medicina exigen la teoría y la práctica, en la vida ocurre lo mismo. Y en la vida el entrenamiento práctico es el aquí, es el ahora, en el laboratorio del cambio. A medida que se van produciendo los cambios, aprendemos a verlos con una nueva comprensión, y aunque seguirán produciéndose, como antes, algo en nosotros será distinto. Toda la situación será más relajada, menos intensa y dolorosa; incluso los efectos de los cambios que experimentamos nos resultarán menos impresionantes o desagradables. Con cada cambio sucesivo comprendemos un poco más, y nuestra visión de la vida se vuelve más profunda y más amplia.”

Lo Fatal : Ruben Dario

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo, y más la piedra dura porque ésa ya no siente, pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo, ni mayor pesadumbre que la vida consciente. Ser y no saber nada y ser sin rumbo cierto, y el temor de haber sido y un futuro terror... Y el espanto seguro de estar mañana muerto, y sufrir por la vida y por la sombra y por lo que no conocemos y apenas sospechamos, y la carne que tienta con sus frescos racimos, y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos, y no saber adónde vamos, ni de dónde venimos...